Hay noches de verano en las que, cuando el Sol ya ha desaparecido, el cielo puede regalar un fenómeno que parece sacado de otro mundo. Las nubes noctilucentes son unas formaciones muy altas de aspecto fino y brillante que pueden adquirir tonos azulados o plateados y destacar sobre un cielo que ya está prácticamente oscuro. Son poco frecuentes desde nuestras latitudes, pero precisamente por eso encontrarlas puede convertirse en una experiencia astronómica muy especial.
A diferencia de las nubes que vemos habitualmente, estas formaciones se encuentran a una altura extraordinaria, en una región de la atmósfera situada muy por encima de las nubes meteorológicas habituales. Además, necesitan unas condiciones concretas para hacerse visibles. Por este motivo resulta tan interesante saber cuándo mirar al cielo y hacia qué dirección.
¿Qué son las nubes noctilucentes?
Las nubes noctilucentes son las formaciones de nubes más altas de la atmósfera terrestre. Se producen en la mesosfera, aproximadamente a entre 80 y 85 kilómetros de altura, donde las temperaturas pueden descender hasta valores extremadamente bajos. Y están formadas por diminutos cristales de hielo que se forman alrededor de partículas microscópicas presentes en esa región de la atmósfera. Así que, cuando la luz solar ilumina esos cristales mientras el cielo a nivel del suelo ya está oscuro, podemos observar su característico brillo.
De ahí procede precisamente su nombre «noctilucente», que significa algo parecido a «que brilla durante la noche».
¿Por qué brillan si ya es de noche?
Esta es una de las características más curiosas de este fenómeno. Y es que cuando estamos observando las nubes noctilucentes, el Sol ya se encuentra por debajo del horizonte para nosotros. Sin embargo, a unos 80 kilómetros de altura todavía puede estar iluminando directamente los cristales de hielo.
Así se produce un curioso contraste. Mientras el cielo que tenemos sobre nuestras cabezas se oscurece, las capas más altas de la atmósfera todavía reciben los últimos rayos solares.
Por tanto, no se trata de nubes que emitan luz por sí mismas. Su brillo es consecuencia de la luz del Sol reflejada por los cristales de hielo que las forman.
¿Cuándo se pueden observar las nubes noctilucentes?
La época más favorable para observar este fenómeno es el verano, especialmente alrededor de los meses de junio y julio en el hemisferio norte.
La razón está relacionada con la posición del Sol respecto al horizonte y con las condiciones que se dan en la mesosfera durante esta época. Para el observador, las mejores oportunidades suelen producirse después de la puesta de Sol o antes de su salida.
En estas franjas horarias, el cielo en superficie puede estar suficientemente oscuro mientras las capas superiores de la atmósfera continúan iluminadas.
El mejor momento para buscarlas
No basta con salir una noche cualquiera y mirar hacia arriba. Las nubes noctilucentes son poco frecuentes y su aparición depende de diferentes factores atmosféricos. Una de las mejores estrategias consiste en observar el cielo del noroeste después de la puesta de Sol durante los meses de verano. También pueden aparecer hacia el noreste antes del amanecer.
La clave está en buscar cuando el Sol se encuentra aproximadamente entre 6 y 16 grados por debajo del horizonte. En ese momento se puede producir el equilibrio necesario entre oscuridad y iluminación solar de las capas altas de la atmósfera.
¿Cómo reconocer las nubes noctilucentes?
Identificarlas puede resultar difícil al principio, sobre todo porque no debemos esperar encontrar una nube convencional. Su aspecto suele ser muy diferente.
Normalmente presentan un color azul eléctrico, plateado o blanquecino y pueden mostrar estructuras delicadas que recuerdan a ondas, filamentos o pequeñas vetas. Además, suelen destacar sobre un fondo de cielo bastante oscuro. Las nubes meteorológicas situadas a menor altura pueden aparecer oscuras o perder detalle cuando ya ha anochecido, mientras que estas formaciones permanecen iluminadas desde arriba.
Por este motivo, una buena referencia es precisamente ese contraste. Si después de la puesta de Sol observamos una estructura azulada y brillante cerca del horizonte, merece la pena prestar atención.
¿Se pueden observar las nubes noctilucentes desde España?
Sí, aunque no son un fenómeno habitual en todo el territorio español. Su observación es mucho más frecuente cuanto más nos acercamos a latitudes septentrionales, por lo que desde el sur de Europa las posibilidades son menores.
Esto no significa que sean imposibles de observar desde España. En determinadas ocasiones pueden extenderse suficientemente hacia el sur y resultar visibles desde nuestras latitudes.
Así que, si queremos intentar localizar nubes noctilucentes desde España, lo más recomendable es aprovechar las noches de verano, consultar las previsiones y prestar especial atención al horizonte norte después de la puesta de Sol.
Consejos para observar nubes noctilucentes
No hace falta disponer de un telescopio para intentar localizar este fenómeno. De hecho, debido a su enorme extensión aparente, normalmente se observan mejor a simple vista.
Antes de salir conviene buscar un lugar con un horizonte despejado, especialmente hacia el norte. Los edificios, montañas o árboles pueden ocultar las zonas más bajas del cielo donde suelen aparecer.
También es importante alejarse todo lo posible de las fuentes de contaminación lumínica. Aunque estas nubes pueden ser bastante llamativas, un cielo oscuro facilita enormemente la identificación de estructuras débiles.
Si utilizamos prismáticos, podemos apreciar algunos detalles adicionales, pero no son imprescindibles. Una cámara con capacidad para realizar fotografías nocturnas también puede servir para registrar el fenómeno.
Paciencia y observación
Uno de los mejores consejos para buscar nubes noctilucentes es tener paciencia. No siempre aparecen cuando las esperamos y, además, pueden cambiar de forma con relativa rapidez. Por tanto, una noche de observación no debería limitarse a mirar durante unos minutos. Conviene permanecer atento al horizonte durante un tiempo y comparar cómo evoluciona el cielo.
Esta espera también forma parte de la experiencia astronómica. Mientras buscamos estas curiosas formaciones, podemos aprovechar para reconocer estrellas brillantes, constelaciones y planetas que sean visibles esa noche.
¿Se pueden fotografiar las nubes noctilucentes?
Sí. Su aspecto tan particular las convierte en un objetivo muy atractivo para la fotografía nocturna.
Una cámara que permita controlar manualmente la exposición ofrece más posibilidades que un teléfono móvil, aunque los modelos actuales también pueden conseguir resultados interesantes cuando las condiciones son buenas.
Para fotografiarlas puede ser útil utilizar un trípode y una exposición relativamente larga, siempre teniendo en cuenta que las nubes pueden desplazarse durante la toma. Incluir algún elemento del paisaje, como árboles, edificios o montañas, ayuda además a mostrar la escala y a crear una imagen más llamativa.
Eso sí, no hay que olvidar que lo más importante es disfrutar de la observación. La fotografía puede ser un recuerdo de la experiencia, pero no debería hacernos perder de vista el cielo que tenemos delante.
Una de las formas más curiosas de descubrir la atmósfera
Observar nubes noctilucentes nos permite recordar que la astronomía no se limita a las estrellas, los planetas y las galaxias. También podemos encontrar fenómenos extraordinarios en nuestra propia atmósfera.
Estas formaciones se encuentran a una distancia mucho menor que cualquier objeto astronómico, pero su altura y las condiciones necesarias para que sean visibles hacen que parezcan pertenecer a un escenario completamente diferente. Por este motivo, aprender a reconocerlas es una buena excusa para pasar más tiempo mirando el cielo. Y, una vez que empezamos, es fácil que surja la curiosidad por descubrir qué otros fenómenos pueden observarse durante una noche despejada.
Observa el cielo desde Sky Andaluz
Las nubes noctilucentes son un fenómeno difícil de predecir y no siempre será posible observarlas durante una visita. Sin embargo, aprender a mirar el cielo y reconocer sus diferentes fenómenos es precisamente una de las experiencias que hacen tan especial la astronomía.
En Sky Andaluz, observatorio astronómico en Granada puedes seguir descubriendo el firmamento y acercarte a la observación astronómica en un entorno especialmente preparado para disfrutar del cielo nocturno.
Nuestro observatorio se encuentra en Alhama de Granada, un entorno privilegiado para observar las estrellas y alejarse de buena parte de la contaminación lumínica de las zonas urbanas. Puedes consultar su localización aquí: Sky Andaluz en Alhama de Granada.
Y si quieres vivir una experiencia de observación y seguir aprendiendo sobre todo lo que podemos encontrar sobre nuestras cabezas, puedes agendar una visita a Sky Andaluz. En esta misma página puedes plantear tus dudas y consultar la información necesaria para preparar tu visita. El cielo nocturno siempre tiene algo nuevo que enseñar.








