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Origen de la observación celeste

El origen de la observación terrestre tiene tantos años como siglos llevan los seres humanos en este planeta. Imagina los cielos repletos de estrellas y cuerpos celestes que debían observarse en la Prehistoria, sin contaminación lumínica… ¡Grandes privilegiados! Por suerte aún tenemos lugares idílicos para disfrutar de la observación celeste, como nuestro observatorio de estrellas en Granada. Y lo mejor de todo es que nuestra sociedad cuenta con una información muy valiosa sobre el universo, lo que junto al avance de la tecnología nos permite seguir conociéndolo y maravillarnos con sus secretos.

En esta entrada de nuestro blog te hablamos sobre el origen de la observación terrestre, y de cómo ha avanzado este campo desde la aparición del ser humano en la Tierra.

¿Cómo fue el origen de la observación celeste?

El hecho de que los días tuvieras periodos de luz y oscuridad debió llamar la atención de los primeros seres humanos y ser el gran origen de la observación celeste.

El siguiente hecho que se considera que se cree que formó parte de este origen son los cambios estacionales, y la observación de que estos ocurrían por la proximidad o alejamiento del sol. Ya que para ellos, esto tenía consecuencias directas en la temperatura, pero también en sus cosechas y épocas de caza. Por lo que conocer el porqué de estos cambios de estación y cuándo se producían, les permitiría ajustar las épocas de caza y los cultivos.

El papel de la magia y la religión en el origen de la observación celeste

El desconocimiento sobre el cielo y las alteraciones celestes que tenían lugar en él, con consecuencias directas en la Tierra, llevó al ser humano primitivo a pensar que en él habitaban seres todopoderosos. Para ellos, estos dioses eran los responsables de todo hecho que acontecía en el firmamento.

El hecho de que las condiciones del cielo afectasen al destino de los pueblos, hizo que se empezaran a venerar estos seres y a tratarse como dioses. El hombre primitivo pensaba que adorándoles, estos protegería sus pastos, cultivos y familias. Incluso a día de hoy se siguen manteniendo algunos de estos componentes religiosos en forma de supersticiones en diferentes culturas.

Se sabe que esta observación del universo inicial fue un fenómeno en común de las diferentes partes del mundo habitadas. Ya que se han encontrado todo tipo de manifestaciones relacionadas con la observación celeste. Por ejemplo, se han encontrado pinturas en paredes de cuevas europeas, en Egipto y sus pirámides, en las pirámides de los mayas o en los templos de la antigüedad de diversas culturas. En todos estos lugares hay pruebas de que la observación del cielo, y el estudio de sus cambios, tuvo lugar mucho antes de la invención del primer telescopio. Antes de este acontecimiento, las observaciones se hacían al desnudo, a simple vista.

Así que como puedes ver, esta curiosidad de saber qué ocurría en el cielo, y porqué, ha acompañado al ser humano a lo largo de toda su existencia.

La creación de los primeros observatorios naturales

Con el tiempo, los primeros astrónomos de la Prehistoria y la Antigüedad colocaron monolitos de piedra para señalar los que consideraban que eran los mejores lugares para la observación celeste. Estos fueron los primeros observatorios naturales y han ido avanzando hasta la existencia de observatorios como Sky Andaluz en Granada, con potentes telescopios fabricados por aficionados a la astronomía.

Uno de los observatorios antiguos más famosos es el observatorio solar de Newgrange en Irlanda, que se construyó en el siglo XXXIV antes de Cristo. Otro de ellos es el complejo megalítico del Templo de Hagar Qim, que mostraba alineamientos solares y lunares, construido en Malta entre los años 3150 a 2500 a. C..

A partir del siglo VI la explicación de que todo dependía de los dioses del universo empezó a no ser suficiente. Fueron los primeros filósofos naturalistas los que empezaron a estudiar la lógica en el orden natural para explicar el origen de todos estos acontecimientos. El pilar de la aproximación a la ciencia se basó en la creencia de que el ser humano tenía la capacidad de comprender la naturaleza haciendo uso de su mente.

De esta forma nacieron las primeras cartas náuticas que cuestionaban hipótesis sobre nuestro planeta, las estrellas y las leyes que se encargaban del movimiento de la Tierra, empezando el largo camino de la interpretación racional de lo observado.

Galileo y la creación de los primeros telescopios

El físico, matemático y astrónomo italiano Galileo creó un telescopio de ocho aumentos, con el que demostró a las autoridades de Italia las grandes aportaciones que podían hacerse con este instrumento. Con esta demostración, Galileo se convirtió en el año 1614 en matemático y filósofo al servicio de Cosme II de Medici, Gran Duque de Toscana.

Para la creación de este primer telescopio, con el que se pudo mejorar la observación celeste, Galileo se inspiró en una especie de prismáticos creados en Holanda, que consistían en un tubo con dos lentes para que los objetos lejanos se apreciaren más cerca.

Con este telescopio casero fabricado por Galileo, el astrónomo hizo algunos de los descubrimientos más valiosos de la historia de la astronomía.

Entre muchos descubrimientos, Galileo observó que el Sol tenía manchas, la luna valles y montañas, y que Saturno poseía unos extraños objetos sobre él.

Aunque posiblemente los más importantes fueron los relacionados con Júpiter. Galileo demostró que este planeta estaba rodeado de lunas similares a un sistema solar. Este descubrimiento sirvió de apoyo al sistema copernicano.

Con las observaciones celestes de Galileo se inauguró la astronomía moderna. Gracias a su invento, el físico hizo posible la observación de un universo hasta el momento desconocido.

Tal fueron sus avances para la ciencia, que la Iglesia de la época le obligó a rechazar en público la teoría copernicana y le impidió la publicación de nuevos trabajos.

Conclusión

¡Gracias por acompañarnos en este artículo sobre el origen de la observación celeste! Si te has quedado con ganas de más, no dudes en contactar con nosotros.

En Sky Andaluz nos apasiona la observación del cielo, tanto es así que en nuestro observatorio de estrellas en Granada podrás observar el firmamento a través de dos potentes telescopios reflectores con base Dobson.

¿Te animas?

El origen de la observación terrestre tiene tantos años como siglos llevan los seres humanos en este planeta. Imagina los cielos repletos de estrellas y cuerpos celestes que debían observarse en la Prehistoria, sin contaminación lumínica… ¡Grandes privilegiados! Por suerte aún tenemos lugares idílicos para disfrutar de la observación celeste, como nuestro observatorio de estrellas en Granada. Y lo mejor de todo es que nuestra sociedad cuenta con una información muy valiosa sobre el universo, lo que junto al avance de la tecnología nos permite seguir conociéndolo y maravillarnos con sus secretos.

En esta entrada de nuestro blog te hablamos sobre el origen de la observación terrestre, y de cómo ha avanzado este campo desde la aparición del ser humano en la Tierra.

¿Cómo fue el origen de la observación celeste?

El hecho de que los días tuvieras periodos de luz y oscuridad debió llamar la atención de los primeros seres humanos y ser el gran origen de la observación celeste.

El siguiente hecho que se considera que se cree que formó parte de este origen son los cambios estacionales, y la observación de que estos ocurrían por la proximidad o alejamiento del sol. Ya que para ellos, esto tenía consecuencias directas en la temperatura, pero también en sus cosechas y épocas de caza. Por lo que conocer el porqué de estos cambios de estación y cuándo se producían, les permitiría ajustar las épocas de caza y los cultivos.

El papel de la magia y la religión en la observación del cielo

El desconocimiento sobre el cielo y las alteraciones celestes que tenían lugar en él, con consecuencias directas en la Tierra, llevó al ser humano primitivo a pensar que en él habitaban seres todopoderosos. Para ellos, estos dioses eran los responsables de todo hecho que acontecía en el firmamento.

El hecho de que las condiciones del cielo afectasen al destino de los pueblos, hizo que se empezaran a venerar estos seres y a tratarse como dioses. El hombre primitivo pensaba que adorándoles, estos protegería sus pastos, cultivos y familias. Incluso a día de hoy se siguen manteniendo algunos de estos componentes religiosos en forma de supersticiones en diferentes culturas.

Se sabe que esta observación del universo inicial fue un fenómeno en común de las diferentes partes del mundo habitadas. Ya que se han encontrado todo tipo de manifestaciones relacionadas con la observación celeste. Por ejemplo, se han encontrado pinturas en paredes de cuevas europeas, en Egipto y sus pirámides, en las pirámides de los mayas o en los templos de la antigüedad de diversas culturas. En todos estos lugares hay pruebas de que la observación del cielo, y el estudio de sus cambios, tuvo lugar mucho antes de la invención del primer telescopio. Antes de este acontecimiento, las observaciones se hacían al desnudo, a simple vista.

Así que como puedes ver, esta curiosidad de saber qué ocurría en el cielo, y porqué, ha acompañado al ser humano a lo largo de toda su existencia.

La creación de los primeros observatorios naturales

Con el tiempo, los primeros astrónomos de la Prehistoria y la Antigüedad colocaron monolitos de piedra para señalar los que consideraban que eran los mejores lugares para la observación celeste. Estos fueron los primeros observatorios naturales y han ido avanzando hasta la existencia de observatorios como Sky Andaluz en Granada, con potentes telescopios fabricados por aficionados a la astronomía.

Uno de los observatorios antiguos más famosos es el observatorio solar de Newgrange en Irlanda, que se construyó en el siglo XXXIV antes de Cristo. Otro de ellos es el complejo megalítico del templo de Hagar Qim, que mostraba alineamientos solares y lunares, construido en Malta entre los años 3150 a 2500 a. C..

A partir del siglo VI la explicación de que todo dependía de los dioses del universo empezó a no ser suficiente. Fueron los primeros filósofos naturalistas los que empezaron a estudiar la lógica en el orden natural para explicar el origen de todos estos acontecimientos y cambiar el trascurso de lo que se creía en el origen de la observación celeste. El pilar de la aproximación a la ciencia se basó en la creencia de que el ser humano tenía la capacidad de comprender la naturaleza haciendo uso de su mente.

De esta forma nacieron las primeras cartas náuticas que cuestionaban hipótesis sobre nuestro planeta, las estrellas y las leyes que se encargaban del movimiento de la Tierra, empezando el largo camino de la interpretación racional de lo observado.

Galileo y la creación de los primeros telescopios

El físico, matemático y astrónomo italiano Galileo creó un telescopio de ocho aumentos, con el que demostró a las autoridades de Italia las grandes aportaciones que podían hacerse con este instrumento. Con esta demostración, Galileo se convirtió en el año 1614 en matemático y filósofo al servicio de Cosme II de Medici, Gran Duque de Toscana.

Para la creación de este primer telescopio, con el que se pudo mejorar la observación celeste, Galileo se inspiró en una especie de prismáticos creados en Holanda, que consistían en un tubo con dos lentes para que los objetos lejanos se apreciaren más cerca.

Con este telescopio casero fabricado por Galileo, el astrónomo hizo algunos de los descubrimientos más valiosos de la historia de la astronomía.

Entre muchos descubrimientos, Galileo observó que el Sol tenía manchas, la luna valles y montañas, y que Saturno poseía unos extraños objetos sobre él.

Aunque posiblemente los más importantes fueron los relacionados con Júpiter. Galileo demostró que este planeta estaba rodeado de lunas similares a un sistema solar. Este descubrimiento sirvió de apoyo al sistema copernicano.

Con las observaciones celestes de Galileo se inauguró la astronomía moderna. Gracias a su invento, el físico hizo posible la observación de un universo hasta el momento desconocido, y muy diferente a lo que se había conocido en el origen de la observación celeste.

Tal fueron sus avances para la ciencia, que la Iglesia de la época le obligó a rechazar en público la teoría copernicana y le impidió la publicación de nuevos trabajos.

Conclusión

¡Gracias por acompañarnos en este artículo sobre el origen de la observación celeste! Si te has quedado con ganas de más, no dudes en contactar con nosotros.

En Sky Andaluz nos apasiona la observación del cielo, tanto es así que en nuestro observatorio de estrellas en Granada podrás observar el firmamento a través de dos potentes telescopios reflectores con base Dobson.

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